
La obra demuestra el interés recurrente de Álvarez por, según sus propias palabras, “... la combinación precisa de timbres ...” y “... la fluctuación rítmica variable ...”. Un ejemplo de lo primero puede ser hallado en los sonidos acampanados que dominan la canción inicial, tanto en la escogencia de percusión (Glockenspiel, crótalos y triángulo), como también en los diferentes tipos de armónicos que pide al guitarrista. A su vez, lo segundo puede ser ejemplificado en la segunda canción por la transformación lineal del ritmo, pasando por subdivisiones del pulso en grupos simétricos de 4, 5, 6, 7 y 8 sonidos, dando una sensación de inasible fluidez. El mismo compositor insiste en que “... no hay conceptos abstractos detrás de la música ni referencias extramusicales o teatrales ...” sino que “... se mueve exclusivamente dentro de los parámetros clásicos: timbre, ritmo y armonía ...”. Los peculiares textos hacen referencia a música popular, pero no al Gran Combo de Puerto Rico (como lo pensé inicialmente) sino a Meridian Brothers y a su canción "Jornada Nacional contra la utilización de antídotos", de la cual la segunda pieza de Canciones diversas y recopilación puede ser vista como una versión para trío.
Caracas, 18 al 27 de mayo de 2012