
El texto del escritor Antonio Maura, realizado para la ocasión, da nombre a la obra. Las ideas simbólicas que subyacen en dicho texto, sirven como elementos generadores de la partitura. El sueño como símbolo de irrealidad y fantasía y el agua como símbolo de vida y camino, se enfrentan a la tierra como símbolo de realidad y materialismo. El concepto “descubrimiento” convive en una doble vertiente, el encuentro con nuevas tierras y culturas y el encuentro íntimo y personal. América o las Indias, el sueño de Colón y de los europeos, resultó ser una tierra muy diferente de lo buscado y esperado. El grupo formado por instrumentos antiguos, contrasta con el tratamiento actual del timbre desarrollado por la electroacústica. Ésta, está tratada con materiales pregrabados que provienen de los propios instrumentos y con la transformación en vivo de los mismos. La voz y el texto son los elementos unificadores de la obra. La estructura, las texturas, los puntos de intensidad y de tensión, vienen dados por la forma del texto, sin renunciar a ciertas proporciones matemáticas dadas por el número áureo. Una serie interválica, elegida a priori, relaciona los sonidos vertical y horizontalmente.
Caracas, 18 al 27 de mayo de 2012