
Dedicada y estrenada por Clément Canone y Julien Martineau en la Sala Varèse del CNSMD de Lyon en diciembre de 2007. Esta obra ha quebrado varios espejos en mi búsqueda compositiva, entre ellos 8 años de silencio en mi trabajo para piano como instrumento solista. También ha abierto un nuevo ciclo en mi aventura personal; la exploración de lo electrónico o electroacústico como fuente sonora y poética para llegar a ser finalmente una extensión lógica de los instrumentos acústicos. Por otra parte como la gran parte de mis obras, me inspiro en la impresión que me produce una obra literaria para generar la forma, sonoridades y articulación de la obra. En el caso particular de Se Rompen Espejos la fuente poética ha sido un haiku escrito por una joven mexicana de apenas 11 años en 1995.
Caracas, 18 al 27 de mayo de 2012