
Es una obra mixta escrita para dos flautas de pico barrocas, clave, viola de gamba y electrónica. La alusión que el título hace a “lo oceánico” sirve de metáfora generadora al fluir sonoro. Articulada en un único trazo, en tres secciones concatenadas con la proporción en minutos 5:4:3, la obra presenta diversos estados dinámicos contrastantes, donde la electrónica y la parte instrumental, se complementan y vinculan en sus gestos. La difusión en estéreo del componente electroacústico y los juegos de espacialización establecidos ayudan a crear el sonido envolvente, profundidad y movimiento característicos de la obra. Los registros extremos y las calidades tímbricas obtenidas con las flautas utilizadas (sopranino, soprano y bajo) y los demás instrumentos, así como los sucesos electrónicos que insinúan sonidos marinos, crean esta alegoría abstracta de la expansiva infinitud.
Caracas, 18 al 27 de mayo de 2012